 | Ingresa al nuevo sitio de Pleasant Work Chile, más dinámico, con mayor información, más útil. http://www.placehunter.cl |  | | Las caras de la indemnización - Autor : Deloitte |  | | Publicado: 02/11/07 | | | Con la globalización, la mayor competitividad, la irrupción de las nuevas generaciones en el campo laboral y la escasez de talentos, entre otros factores, el paradigma del empleado “casado de por vida” con su empresa, fuertemente enfocado al trabajo y al éxito profesional, ya no tiene la validez de antaño. En especial cuando se trata de las nuevas generaciones, para las que el trabajo debe estar equilibrado con la vida familiar o personal y su principal compromiso es agregar valor en el sentido más amplio: a la sociedad, a la empresa y a sí mismos. En los países más desarrollados, la fuerza laboral exige libertad de movimiento y las empresas deben hacer sus mejores esfuerzos por atraer, y más aún, retener a quienes más necesita. Son elementos importantes, que necesariamente debiéramos considerar a la hora de debatir las reformas laborales, ya que de lo contrario, podemos afectar nuestra competitividad, nuestra capacidad de crecer en forma sostenida y sustentable y, lo que es más importante, la capacidad de generar nuevos y mejores empleos. Bajo este prisma, el proyecto de ley que busca asegurar la indemnización a todo evento parece positivo. *Columna publicada en el Diario Financiero por Jaime Valenzuela de Deloitte |
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La indemnización tiene como fundamento entregar un respaldo económico al trabajador mientras se reubica en el mundo laboral. Aunque tiene un límite establecido por ley, por lo general implica un gasto importante para las empresas, por lo que termina constituyéndose en una barrera de salida que afecta a todos los involucrados. Esto, porque si una empresa necesita despedir a parte de sus empleados, probablemente usará el criterio del menor costo, y no el de mayor eficiencia. Dicho de otro modo, en vez de definir a quienes despedir y a quienes no, de acuerdo a su contribución a la empresa, despedirá a la gente más joven, que lleva menos tiempo, o a aquellos de menor renta, dado que el costo de despido es menor. En el otro extremo, no es poco frecuente que personas insatisfechas en su trabajo, y consecuentemente, menos productivas, se abstengan de buscar nuevos horizontes por no perder la indemnización, que consideran un derecho adquirido. Incluso se da el caso del trabajador descontento que busca ser despedido, afectando la productividad y especialmente, el clima laboral. Visto así, la indemnización a todo evento elimina las barreras de salida, entregando mayor flexibilidad a la empresa para formar los equipos de trabajo que mejor se adecuen a sus necesidades, y a los trabajadores, que tienen mayor libertad para buscar las oportunidades que les ofrezcan el mejor desarrollo laboral y satisfacción personal. Sin embargo, la ecuación requiere de otro elemento para ser eficiente, y que se relaciona con la forma de financiar esta iniciativa: encontrar un mecanismo que permita tener una indemnización a todo evento que no afecte la empleabilidad, esto es, sin imponer a las empresas –en especial las de menor tamaño- una carga que no puedan solventar, pues con ello se terminaría afectando la capacidad de generación de empleo de la economía y la competitividad de las empresas en el mercado. |